CSIF Almería ha expresado su preocupación por el cierre de 180 camas en el Complejo Hospitalario Torrecárdenas en junio, julio, agosto y septiembre. El sindicato indica que en Torrercárdenas se clausuran 120 camas, en particular la 4ª planta A en junio, la 3ª planta A en julio y las camas más afectadas serán la 2ª A y la 1ª A que se cerrarán en julio, agosto y septiembre. En el Hospital Materno Infantil, se cancelan 60 camas durante los meses de julio, agosto y septiembre: la cuarta región Norte y Sur.
El sindicato se queja de la disminución de recursos y servicios en el complejo hospitalario de referencia en la provincia de Almería y cree que la medida solo tiene como objetivo ahorrar dinero en sustituciones en lugar de realizar acciones de mantenimiento, una excusa que la Dirección utiliza anualmente para justificar el cierre de las plantas.
CSIF considera que esta acción es «deplorable» y está relacionada con la disminución de la calidad de atención médica que recibirán los usuarios en Almería. Por otro lado, la recolocación de pacientes de diferentes especialidades en una misma planta resultará de esta medida de precarización de medios, que se extenderá al personal.
CSIF cuestiona una vez más la estricta política de disminución de camas que implementará la Administración sanitaria en Almería y recuerda el aumento de población en ciertas áreas de la provincia durante el verano, como la capital y el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Manuel Olivares, líder del Sector provincial de Sanidad de CSIF en Torrecárdenas, solicita a la Administración que tome medidas concretas y coherentes para mejorar la calidad asistencial en Almería, evitando así la repetición de las medidas «de corta y pega» que se llevan a cabo todos los veranos, excepto los dos de la pandemia.

































